Rebeca Corominas

GC Sierva de Dios Clare Crockett - Celaya, Guanajuato, México

¿Qué he encontrado en la CC?

He encontrado a Dios. He encontrado a Cristo. He encontrado que hay un espíritu que sale y desborda de esa relación de amor. He encontrado también al prójimo. He encontrado el dolor y el vació de mi propio ser y del de los demás. Me he reflejado y descubierto en lo poco que somos, en lo diminuto de nuestra existencia, en lo solos y abandonados que podemos llegar a sentirnos. Y de repente, he aprendido que alguien nos mira, que alguien guarda nuestras lágrimas en un plato de oro y que las tiene contadas cada una. He encontrado al Padre quien me abraza junto a mis hermanos. He encontrado que caminar con el dolor del otro, con su zozobra, con sus miedos, con sus bajezas me hace fuerte, me potencia y me hace voltear al cielo. 

Descubro que soy alguien para Alguien y camino entonces fuerte porque sé que quizá hoy me toca regresar por el rezagado pero quizá mañana me toque dejarme abrazar, tomar de la mano, guiar por el que siguió el ejemplo del que SIEMPRE regresa por ti.

¿Cómo es diferente mi relación con Dios desde que pertenezco a ella?

Es que ahora HAY una relación con Dios que antes o no la había o era infantil. Hoy estoy aprendiendo a no pedir nada, a aceptar y a abandonarme; hoy mi relación comienza a ser más madura aún en los baches que tengo seguido donde me siento sola y sin Él. Aún en esos momentos de debilidad y de exigencia de niña mimada, aún ahí mi relación con Él es diferente porque me entrego a Él, desde esa niña mimada y exigente diciéndole que en esa postura mía tan inmadura reconozco que Él me ve, que Él me ama así como soy.

 

¿En qué aspectos he crecido espiritualmente?

Abandono, deseo de santidad, comprensión del Reino aquí en la Tierra, crecimiento personal, motor para el rezagado, tolerancia e inclusión, amor hacia mi propia persona y aceptación de mi misma, reflejo de Cristo, deseo de que sea Dios quien dirija mi vida y no yo, etc.

 

¿Por qué recomiendo a otros integrarse a la CC?

Porque lo bueno se comparte. Porque un cristiano siempre va en salida, no puede quedarse con tanta cosa buena, con tanta gracia y amor que desborda. Porque más allá de lo que nos han enseñado que es compartir, cuando comienzas a tener una relación con el Padre, a través del hijo tienes esta necesidad existencial de que todos lo conozcan. Porque no puedo quedarme sola con tanto gozo, con tanta promesa, con tanta esperanza. Porque Dios se da y es para todos y yo funjo como catalizador, como detonador en el proceso. Nadie puede sentirse solo y yo me siento comprometida a acercarle esta buena noticia a quien por muchas circunstancias aún no se siente amado por Dios.