GC San Ignacio de Loyola - Ciudad de México, México
La Comunidad del Camino… oasis, cascada y río.
Para mí la Comunidad del Camino es un regalo, una evidencia del amor de Dios que me cubre con su manto y me empuja a crecer, a ser parte importante de su plan de amor, de la construcción de su Reino.
La comunidad es faro hacia el cumplimiento del Evangelio, porque mi pastor inspirado por el Espíritu Santo, diseña materiales, ejercicios y conceptos que me llevan a crecer, su pasión me mueve y su amor me compromete, mis hermanos me inspiran, me motivan, me conmueven y me retan.
La Comunidad del Camino es oasis en medio del mundo en el que poco se habla de Dios y de la fraternidad, en el que reina el egoísmo y el toma y daca. Pero que necesita mucho de Dios, del amor y la hermandad.
La Comunidad del Camino es esa cascada que me llena de energía para llevar lo bello qué hay en el seguimiento de Dios al mundo, que tanto lo necesita.
Por eso amo a la Comunidad del Camino, porque no es una cápsula, sino un océano de crecimiento y compromiso que me empuja a ponerlo en práctica.